Cuento argentino · Escuchar la naturaleza
El concierto de los juncos
Para leer en compañía o a tu ritmo. Al final te espera una idea para seguir imaginando.
Empezar a leer ↓
La historia
Nico había preparado un concierto para su familia. Llevaba dos cucharas de madera, una lata vacía y una canción que empezaba con cinco golpes muy fuertes. Cuando llegaron a pasear cerca del río, en el Litoral, eligió una piedra plana para apoyar la lata. Ya tenía escenario.
Su hermana Clara le pidió que esperara. Había escuchado algo entre los juncos. Nico levantó las cucharas, pero no golpeó. Durante unos segundos solo oyó el viento. Después llegó un chapoteo breve, un roce de hojas y el canto de un ave que no alcanzaban a ver.
Clara propuso un juego: cada uno debía encontrar tres sonidos sin moverse del lugar seguro donde estaban con su familia. Nico descubrió que el agua no sonaba siempre igual. A veces parecía aplaudir contra la orilla; otras veces apenas hacía cosquillas entre las plantas. Su concierto preparado empezó a parecerle demasiado ruidoso para aquel sitio.
Guardó las cucharas y abrió su cuaderno. Dibujó ondas para el agua, rayitas inclinadas para los juncos y puntos para el ave. Clara señaló una parte de la página donde no había nada. Allí había ocurrido una pausa. Nico pensó que no se podía dibujar el silencio. Finalmente dejó un cuadrado vacío.
Cuando intentaron leer la partitura juntos, no se entendieron. Clara hizo tres palmadas donde Nico esperaba una sola. Él se apuró en una línea que ella imaginaba lenta. En vez de borrar todo, agregaron una pequeña explicación junto a cada símbolo y probaron otra vez con movimientos de los dedos.
De vuelta en casa, colocaron el cuaderno sobre una silla. La familia se sentó a escuchar. Nico golpeó suavemente las cucharas; Clara hizo el sonido del viento con la boca. En el cuadrado vacío se quedaron quietos. Desde la cocina llegó el ruido inesperado de una cucharita cayendo sobre un plato.
Los dos se miraron y soltaron una carcajada. Después Nico dibujó una estrella al final de la partitura. Esa sería la nota de la cocina. El concierto había empezado junto al río, pero todavía encontraba sonidos nuevos. Antes de dormir dejaron una página preparada para escuchar cómo sonaba una mañana de lluvia.

Cuento publicado bajo el nombre de Adolfo Benjamin Kunjuk, preparado para Semillero de Historias con asistencia de IA. Es ficción original; las leyendas imaginadas no se presentan como relatos tradicionales.
Descargar la portada · Podés imprimir la historia desde el menú de tu navegador.
Para compartirla, copiá la dirección de esta página.


